Pobladores del municipio de Orica, región central de Honduras, expresaron su repudio casi generalizado por la muerte a tiros de un jaguar a manos de vecinos de la comunidad, informaron medios locales de prensa.

El animal fue obligado a salir de su guarida con fuego provocado con gas, al parecer por personas de la comunidad, alegando que el jaguar se estaba comiendo vacas y otros animales domésticos.

El felino, una especie de América en peligro de extinción, fue atacado a tiros al salir de su refugio, desesperado por el fuego, en horas de la noche del sábado, según relatos de vecinos de Orica, departamento de Francisco Morazán.

Las autoridades investigan el caso que ha causado indignación en Orica, municipio que se localiza unos 80 kilómetros al noreste de Tegucigalpa.