Según Humberto Vélez, el artista paga hipotecas, pero le desagrada que el arte sea un acto de belleza complaciente porque es una forma de vender más rápido las obras.

Lamenta que el arte hoy día tenga poca libertad de acción. Para nivelar eso tiene dos años viajando a bienales con una obra que, dice, más de uno ha condenado en Panamá, Miss Education.

“En Panamá hubo reacciones en contra porque trabajé con el concurso de Miss Panamá, para escoger a Miss Education, que critica los conceptos casi mesiánicos de la educación”, señala quien estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá, y luego Cinematografía en la Escuela Internacional de Cine, Televisión y Video de San Antonio de los Baños en Cuba.

HUMOR

En sus propuestas experimenta con el sentido del humor (en especial desde la ironía y el sarcasmo) para manifestarse, aunque le preocupa que el panameño promedio no se ría mucho de sí mismo como sí pasa con otras poblaciones tan caribeñas como la nuestra.

Hablando de humor, lamenta profundamente el ataque terrorista esta semana contra el semanario francés Charlie Hebdo, en el que murieron 12 personas, entre ellos, cuatro caricaturistas de este medio de comunicación social.

Condena el extremismo de los autores de este hecho de sangre, como temor de la respuesta del ala derecha francesa contra las comunidades musulmanas residentes en el país europeo, ya que, opina, un sector de los franceses tiene menos tolerancia hacia otras religiones y culturas si lo comparas, por ejemplo, con Inglaterra.

Está a favor del humor como medio para criticar, y pone como un buen ejemplo lo que hizo Mel Brooks con su comedia Los productores, en la que aborda el nazismo, los judíos y el negocio teatral, entre otros temas.

PROPUESTAS

“Yo no quiero chocar. Uso estrategias agradables en mis performances con cientos de personas y en el fondo se cuestiona a la sociedad y al individuo, aunque a simple vista se vea bonito”, dice Vélez, quien presentará en video sus propuestas conceptuales La banda de mi hogar (2013) y The Last Builder (2008) en el evento “Interoceánico: Istmo, Zona, Canal”, en el Biomuseo.

La banda de mi hogar podrá verlo mañana, sábado, a las 8:00 p.m. Es una actualización del performance que hizo con la banda de El Hogar en 2003. Lo presentó originalmente en 2013 en el Biomuseo, en el mismo lugar que una década antes la Autoridad del Canal le impidió presentar el performances porque “todavía quedaban resabios de la actitud post colonialista y clasista con el uso de los territorios de Panamá”.

En 2003, indica, la banda de El Hogar era calificada por algunos como “gente ordinaria y maleante”, aunque le alegra que hoy el país ha cambiado porque ahora es reconocida como un colectivo musical de calidad.

Mientras que The Last Builder, que se presentó en 2014 en la TATE Modern y en Teoretica en San José (Costa Rica), será presentado por la curadora de arte Adrienne Samos al principio de su charla sobre “Arte y el Canal”, que será el domingo 11 de enero, a las 2:30 p.m., en el Biomuseo.

The Last Builder trata de un antiguo trabajador afrodescendiente del Canal que además es fisiculturista.

“Es un hombre de 70 años con un cuerpo de un joven de 30”, indica. “Él interpreta una especie de ballet, combinado con una coreografía de los años 1950 de fisiculturismo”.

LO SIGUIENTE

Su obra tiene un marcado acento panameño, al trabajar con boxeadores y con integrantes de bandas populares de música.

Esa idea y meta creativa se refuerza porque su siguiente proyecto audiovisual en 2015 girará en torno a las peleas de gallo.

Lo hace porque lo suyo es montar trabajos sobre la condición humana y busca “huir de actitudes moralistas con respecto al comportamiento social y las artes”, explica quien divide su existencia y sus creaciones entre Panamá, Río de Janeiro (Brasil) y Manchester (Inglaterra).

Pertenece a un grupo de artistas que quiere regresar a los tiempos en que los creadores cuestionaban los dilemas fundamentales de la existencia y no se preocupaban tanto en ser simpáticos.

Otro plan que tiene para este 2015 es presentar en abril un libro que recopilará todo lo ocurrido en la actividad multidisciplinaria “Visiting Minds 2013”.

La obra, de más de 300 años, en español e inglés y que también mostrará en la Bienal de La Habana, incluye los conversatorios sobre arte, educación y curaduría que discutieron intelectuales y artistas de distintas latitudes en el istmo, más un ensayo de Luis Camnitzer sobre arte y educación, otro de Gerardo Mosquera sobre los performances en América Latina. Adrienne Samos es la editora principal.

“Este material se produjo en Panamá, lo que demuestra que sí podemos hacer cosas interesantes”, plantea.