El cantante es un asesino, el bajista un antiguo ladrón y junto a otros presidiarios forman “Zomba Prison Project”, una banda muy particular de una cárcel de Malaui que ha logrado por sorpresa una nominación para los Grammy 2016.
“Todavía no nos lo creemos. No pensábamos que un grupo de prisioneros pudiera ser nominado” a estos premios musicales estadounidenses, explica el bajista Stefano Nyerenda, de 34 años, que cumple una pena de 10 años por robo.
El cantante, Elias Chimenya, fue condenado por asesinato y las letras las escribe Thomas Binamo, un guardián de la prisión.
Su primer álbum I Have No Everything Here (Aquí no lo tengo todo) salió en enero de 2015 y ha sido nominado como mejor disco del año en la categoría World Music.
“Cuando oí la noticia pensé‘¿pero qué es un Grammy?”, recuerda el responsable de prisiones en Malaui, Little Dinizulu Mtengano.
Luego corrió hacia la prisión de alta seguridad de Zomba, en el sur del país, para anunciar la noticia a los prisioneros.
