Un total de 13 países con poblaciones de tigres acordaron hacer más para proteger los hábitats de los felinos, que se están reduciendo drásticamente a causa de deforestación y urbanización.

Representantes de los países asiáticos con tigres, reunidos en Nueva Delhi, emitieron una resolución en la que reconocen que los bosques en los que viven los animales son inherentemente valiosos y merecedores de protección. Esos bosques ayudan a preservar el crecimiento económico al proteger reservas de agua, mejorar la calidad del aire y proveer hogar no solamente para los tigres, sino también a diversos mamíferos.

“Siempre ha habido ese conflicto de desarrollo versus conservación, como si los países tuviesen que optar por uno o lo otro”, dijo Sejal Worah, directora del Fondo Mundial de la Fauna en India.