Los Rolling Stones tenían programado tocar en La Habana ayer domingo por primera vez, pero debieron retrasar cinco días el histórico espectáculo debido a la llegada a Cuba de otro ilustre visitante extranjero: el presidente de Estados Unidos Barack Obama.

En un comienzo, los Stones se presentarían en La Habana el 20 de marzo en el marco de su gira latinoamericana, pero los organizadores decidieron posponer el concierto hasta el 25 al conocerse la visita de Obama, dijo el jefe de producción de la banda.

“En un momento pensamos que [Obama] había venido por el espectáculo”, dijo a reporteros Dale Opie Skjerseth, desde el complejo deportivo al aire libre donde se presentará la mítica banda británica. “Él es nuestro número de apertura”, bromeó Skjerseth.

Los Stones añadieron el espectáculo gratuito en la capital cubana al final de una gira por varios países de América Latina, por lo que se convertirán en la primera gran banda de rock que tocará en Cuba.