Entender y recuperar la historia afrodescendiente es una tarea vital para poder llegar a un pacto social.

Con este argumento, la política y economista costarricense Epsy Campbell Barr inició la conferencia “Las mujeres afrodescendientes de Panamá y Centroamérica y los Objetivos del Milenio”, organizada el pasado viernes por el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), en conjunto con el Consejo Nacional de la Mujer (Conamu).

El evento, que se llevó a cabo en la Casa Amarilla de la Presidencia de la República, reunió a profesionales del sector público y privado del país, interesados en reivindicar la figura de las afrodescendientes en la sociedad istmeña.

El acto comenzó con las palabras de la directora del Inamu, Liriola Leoteau, y de la asesora técnica del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Zuleika de Herbert, quienes hicieron un preámbulo sobre la situación actual de la mujer afropanameña.

Una exigua participación política y la presencia imperceptible en los reportes y estadísticas nacionales, por ejemplo, han alargado el camino hacia la igualdad y empoderamiento femenino, que insta las Naciones Unidas en sus ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

“El último informe de ODM en Panamá demuestra que el país ha logrado importantes avances en materia de igualdad de género”, dijo Herbert, quien durante la velada reconoció que el emplazamiento de la mujer afro no se encuentra reflejado en este reporte publicado en 2014.

En su discurso Campbell Barr, diputada de la Asamblea Legislativa de Costa Rica y fundadora del Parlamento Negro de las Américas en 2008, explicó cómo el sesgo de género, vinculado con el tema racial, obstruye el acceso a recursos vitales como la salud, la educación y el empleo, por ejemplo.

Esa problemática, que según Campbell Barr es palpable en toda la región latinoamericana, tampoco aporta incentivos para que la sociedad y, consecuentemente, las nuevas generaciones se identifiquen como afrodescendientes.

“En todos los países hay afrodescendientes, somos cerca de 200 millones de personas y representamos un tercio de la región”, dijo la diputada costarricense, quien también detalló cómo a través de los años la mujer afro ha mostrado firmeza y su valor dentro de la historia.

“¿Quiénes son las afrodescendientes? Son sucesoras de personas que se negaron a ser masacradas”, expresó la economista, quien explicó que es hora de abandonar el rol de víctimas para contemplarse como empoderadas, “como algo más”.

Campbell Barr complementó esa reflexión con algunas ideas plasmadas por su hermana, la poetisa Shirley Campbell Barr, en su obra Liberada, en donde reza que “desde adentro, desde la historia y desde el centro del alma” es que la mujer afrodescendiente puede descubrirse como redimida y liberada.