Más de 3 millones de muertes podrían haberse evitado en el mundo cada año si se respetaran las normas sobre la contaminación del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre todo en China e India, según un estudio.

La contaminación es responsable de 3.2 millones de muertes al año, según estimaciones de la OMS, lo que supera las causadas por el sida y el paludismo en conjunto, revelaron los autores del estudio publicado por la revista Environmental Science and Technology.

Los investigadores se concentraron principalmente en las partículas en suspensión en el aire inferiores a 2.5 micras, las cuales pueden penetrar profundamente en los pulmones, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas y pulmonares, como enfisema y cáncer, así como los accidentes cerebrovasculares.

Estas partículas provienen de la combustión del carbón en las centrales eléctricas, el gas de escape de los autos y otras emisiones industriales. En los países de bajos ingresos, son producidas sobre todo por las cocinas a carbón o a madera para cocinar o calefacción.

La mayoría de la población vive con concentraciones superiores a 10 microgramos por litro de aire, el máximo deseable según la OMS. En algunas partes de India y China, incluso superan los 100 microgramos. “Hemos tratado de determinar cuánto deben reducir los diferentes lugares del mundo estas partículas para disminuir la mortalidad”, explicó Joshua Apte, uno de los investigadores de la Universidad de Texas.

Para llegar a los 10 microgramos/litro serían necesarias medidas drásticas: para reducir el promedio de mortalidad debido a la contaminación, los países más contaminados deberían bajar un 68% la densidad de micropartículas respecto a los niveles de 2010. En las naciones menos contaminadas, como Estados Unidos, una reducción de un 25% de la concentración de micropartículas salvaría 500 mil vidas al año.