EFECTO. Según un nuevo estudio publicado en la revista PLOS ONE, que respalda otras investigaciones, hay un vínculo concreto entre el masivo derrame de petróleo de la compañía BP en 2010 y una cifra récord de muertes de delfines a lo largo de la parte norte del golfo de México. Los delfines sufrían de lesiones pulmonares y suprarrenales por nadar en aguas contaminadas por petróleo.