Sofía disfrutó los culecos junto a su esposo y sus dos hijos, uno de cuatro años y el otro de siete años. Había sido un día de Carnaval perfecto bajo el sol, el agua, y escuchando música en la cinta costera. A eso de las 3:00 p.m. de ese sábado de 2014, se van a casa exhaustos de tanta diversión.

Todo fue felicidad hasta las 5:00 p.m., cuando su hijo menor empieza a sentir malestar estomacal y poco después la regurgitación apareció sin cesar. El médico indicó que los problemas intestinales apuntaban a algún tipo de comida que contenía demasiada grasa. Sofía recordó que su pequeño había ingerido frituras por doquier, “pues era lo que había a mano”.

Para que no experimente la historia de Sofía y su hijo, o algo aún más grave, expertos ofrecen recomendaciones si su plan de Carnaval tiene niños a bordo.

Por ejemplo, evitar la ingesta de alimentos en la calle, si no se está seguro de su manipulación o preparación, apunta el expresidente de la Sociedad Panameña de Pediatría Iván Wilson.

El sistema digestivo de los niños es más propenso a sufrir padecimientos gastrointestinales como vómitos y diarreas. Es preferible la comida preparada en casa.

Hay muchos lugares de venta de comida donde corren el riesgo de padecer una intoxicación. También deben vigilar la fecha de vencimiento de las viandas, recalca Raquel Tejada, dominicana especialista en nutrición clínica.

Además, las fiestas del rey Momo van a incluir los tradicionales fuegos pirotécnicos y resulta que los niños pequeños son más susceptibles al ruido, pues los puede tornar nerviosos, asegura Wilson.

Varios son los puntos que deben tener en cuenta al salir a la fiesta, para evitar que el momento de diversión se convierta en una mala experiencia. Más recomendaciones de prevención:

Si en su itinerario de Carnaval estará acompañado de sus pequeños, debe tomar en cuenta ciertas sugerencias para que la celebración no se convierta en una pesadilla.

Las medidas deben ir orientadas hacia la prevención de eventos que pueden afectar la salud de los niños, recalca en primera instancia Iván Wilson, expresidente de la Sociedad Panameña de Pediatría.

En estos días la exposición al sol estará al máximo, y para evitar quemaduras, Wilson aconseja usar gorras, aplicar bloqueador al menos 30 minutos previo a la exposición solar y volver a aplicarlo, al menos, cada dos horas.

Prefiera los sombreros con ala ancha, sombrillas y parasoles, añade en este punto la pediatra dominicana Raquel Tejada.

Y si en estos días decide ir a la playa, a la piscina o a un río, hay ropas diseñadas para este tipo de actividad, sugiere Wilson.

De hecho, Enrique Ruidiaz, pediatra neonatólogo, advierte de que estar bajo el sol, aunque sea por 20 minutos, puede provocar quemaduras de primer grado.

Además, para este jolgorio debe ir equipado con agua embotellada preferiblemente o sales de rehidratación oral, dice Wilson.

Tejada también recuerda que todas las bebidas hidratan incluyendo los jugos, las gaseosas o el té.

Lo ideal sería que los pequeños ingieran al día ocho porciones de líquido, agrega Ruidiaz.

OTROS PUNTOS DE ATENCIÓN

El humo que se libera de la explosión de fuegos artificiales puede ser perjudicial para pacientes que tienen antecedente de alergias respiratorias o asma bronquial.

Por ende, estos chicos no se deben exponer a estas situaciones, destaca Wilson.

En este renglón también señala que por ningún motivo los pequeños deben manipular bombitas y fuegos artificiales, así se evitarán quemaduras.

La lista de observaciones continúa, ya que es necesario rehuir de los cambios bruscos de temperatura. También evite mantener a los niños, en especial a los más pequeños, por un tiempo prolongado con ropas húmedas, porque pueden presentar problemas respiratorios.

Tampoco se deben exponer a aglomeraciones. Los niños menores de tres años tienen defensas más bajas y son más susceptibles a adquirir los virus frecuentes de la época, como gripe o gastroenteritis, entre otros.

Por otro lado, Wilson hace un llamado para utilizar repelentes para la prevención del dengue y otras lesiones producidas por picaduras de mosquito e insectos.

Si son pacientes con piel sensible deberían llevar un botiquín con cremas antiinflamatorias a base de corticoides de baja potencia, y antibióticos en crema, sugiere.

Los expertos recalcan que los niños siempre deben estar supervisados por un adulto, recordando que pueden ser víctimas de ahogamiento si la diversión se concentra en la playa, piscina o río, además de todos los riesgos que conllevan esta clase de eventos.