Los niños de Inglaterra se libran desde ayer de sufrir el humo del tabaco en los coches al entrar en vigor una norma que prohíbe a los fumadores encender un cigarrillo cuando viajen con menores de 18 años, para evitar así que estos se conviertan en fumadores pasivos.
Esta ley, que se extiende a cualquier vehículo privado, sancionará a aquellos que la incumplan, incluyendo al conductor o a cualquiera de los pasajeros, con una multa de 75 dólares.
También serán multadas las personas que fumen en un vehículo estacionado o lo hagan en un carro descapotable, aunque el automóvil esté descubierto en el momento en que se está fumando el cigarrillo.
La asesora médica del Gobierno británico, Sally Davis, calificó la medida de “ley histórica”. “Espero que todos los fumadores, en particular los padres y conductores, se sirvan de la ley para dar el primer paso para dejar el tabaco”, agregó.
En esos términos se expresó también la directora de la Fundación Británica del Pulmón, Penny Woods, al señalar que “hoy es un día de celebración para todos aquellos que se preocupan por la salud de las generaciones futuras”.
Hace cinco años que Inglaterra comenzó su lucha contra el tabaco, cuando se prohibió fumar en los puestos de trabajo y en lugares públicos cerrados, y desde entonces los políticos plantearon la necesidad de extender la medida a otros ámbitos.
La iniciativa es una enmienda a la Ley de Niños y Familias propuesta por el Gobierno de coalición entre conservadores y liberaldemócratas.

