Un impuesto a bebidas azucaradas y comida chatarra en general es un mecanismo que podría persuadir a los estadounidenses a comer sanamente, de acuerdo con un panel gubernamental de expertos en nutrición.

La recomendación incluye comer más frutas, vegetales y granos enteros, limitando endulzantes y grasa.

Sin embargo, el panel va más allá de versiones previas de lineamientos nutricionales al sugerir una lista amplia de posibles cambios de política que podrían facilitar que la gente siga ese consejo de régimen alimentario.

“Un impuesto a alimentos con mayor contenido de azúcar y sodio puede alentar a las personas a reducir su consumo, y los ingresos generados podrían apoyar la promoción de la salud”, escribió la comisión como parte de las recomendaciones publicadas esta semana.

Tales impuestos han fracasado mayormente en avanzar en el país, aunque votantes en Berkeley, California, apoyaron en noviembre un impuesto especial por onza a bebidas azucaradas.

La comisión sugirió además incentivos para comer frutas y verduras, aunque no proporcionó detalles sobre cómo podría funcionar.

Los miembros del panel dijeron que los incentivos podrían ser vales para mercadillos o subsidios a productores o tiendas de comestibles.