La obra de Rainer Werner Fassbinder -44 películas realizadas en el curso de 16 años, además de 22 obras dramáticas- y ante todo su radicalidad perturbadora son evocadas en Alemania con motivo de los 70 años del cineasta y dramaturgo, muerto en 1982 a los 37 años.
Un documental sobre su vida, una sección especial del Festival de Teatro de Berlín, una retrospectiva de 12 de sus películas, que comienza el 8 de junio, y una exposición que abre hoy sus puertas en el Martin Gropius Bau son parte de las conmemoraciones dedicadas a quien para muchos fue el cineasta alemán más importante de la postguerra.
“Treinta y tres años después de su muerte, Fassbinder sigue siendo actual”, dijo la directora del Museo de Cine de Frankfurt, Claudia Dillmann, durante la presentación de la exposición del Martin Gropius Bau.
Incluso, según Dillmann, la radicalidad de las propuestas estéticas de Fassbinder y de sus temas resulta ahora mayor que en el momento en que sus películas se estrenaron.
Lo primero que se ve al entrar en la exposición es un collage de recortes de prensa, que refleja la mezcla de admiración y repugnancia que generó siempre uno de los cineastas más importantes de la postguerra alemana.
“Un borracho y un genio”, lo definía la revista alemana Stern el 16 de agosto de 1970. “El Mesías del nuevo cine alemán”, lo consagró el 16 de febrero de 1977 The New York Times.
Fassbinder irritaba por los temas que atravesaban sus películas que, según dijo el director del Martin Gropius, Gereos Severich, “cayeron como meteoritos en medio de una sociedad rancia”.

