Científicos del Instituto de Investigación Sanitaria de Valencia (Incliva) han identificado una serie de moléculas que crean resistencias a los tratamientos para los casos de cáncer de mama triple negativo, el más agresivo, lo que daría pie a diseñar nuevas terapias con mejor respuestas.

Este instituto, con sede en Valencia, informó que el estudio, coordinado por Pilar Eroles, directora del laboratorio de Oncología Molecular y Celular del Grupo de Investigación de biología del cáncer de mama del Incliva, ha sido publicado en la revista internacional Journal of celular biochemistriy.

Sus investigaciones se centran en el estudio de los mecanismos implicados en el desarrollo y el mantenimiento del cáncer, y en los mecanismos de resistencia a los tratamientos actuales, especialmente en los subtipos moleculares de cáncer de mama más agresivos, como el triple negativo.

Una segunda fase del estudio será la comprobación del papel regulador que ejercen los microRNAs detectados sobre los genes relevantes en resistencia a la doxorubicina, para poder diseñar tratamientos que mejoren la respuesta de las pacientes.

El cáncer de mama triple negativo representa el 15% de los tumores mamarios y tiene un pronóstico grave, ya que es de los más agresivos. Además, es insensible a algunos de los tratamientos más eficaces disponibles para el de mama. Al no conocerse dianas específicas para diseñar un tratamiento para este tipo de tumor, la terapia actual está basada en la combinación de tratamientos como cirugía, radioterapia y quimioterapia. Pero un porcentaje elevado de pacientes presenta recaídas, porque ofrece resistencia y acaba desarrollando metástasis.