La mayor parte de la grasa que una persona pierde al adelgazar se expira a través de los pulmones como dióxido de carbono (CO2), según un estudio realizado por científicos australianos publicado esta semana.

El jefe de la investigación, el físico Rubén Meerman, descubrió al analizar la bioquímica de la grasa que el 84% de los átomos de grasa es exhalado como CO2 y el restante 16% se pierde en forma líquida, reporta la cadena local ABC.

Si bien la fórmula de la grasa, que se conoce desde la década de 1960, es una mezcla de carbono, hidrógeno y oxígeno, nadie había cuantificado exactamente qué pasa con todos los átomos de grasa que se queman con los ejercicios.

Se sabía que el carbono se convierte en dióxido de carbono y que los otros elementos, como el hidrógeno, se convertirán en agua, “aunque no se sabía qué pasaba con los átomos de oxígeno que son parte de la molécula de grasa”, señaló el físico australiano.