Luego de cinco días de alerta máxima, las autoridades de Bruselas trataban de atraer a los turistas, posiblemente asustados por las fotos de las calles desiertas patrulladas por soldados con ametralladoras. Su arma secreta: los gatos.
Luego de reducir el nivel de alerta, las autoridades de turismo esperan que la gente regrese a la capital, en particular tras la apertura oficial del mercado de Navidad.
Los gatos se convirtieron en una mascota extraoficial cuando los vecinos inundaron las redes sociales con fotos de gatitos después que las autoridades pidieron que no divulgaran información sobre los allanamientos.
En lugar de informar sobre operativos policiales en curso, los usuarios tuitearon fotos de gatos con las patas alzadas, disfrazados de francotiradores policiales o con un sombrero bombín, que identifica a René Magritte, el pintor surrealista belga.
La policía agradeció con la foto de un tazón con comida para gatos.
Las autoridades usan ahora fotos de gatos en los monumentos más famosos de Bruselas para atraer el turismo.
La vocera Inge Van Eycken dijo que no había precedentes para cerrar los sitios turísticos debido al terrorismo y que confían en la atracción de los gatitos para volver a atraer a la gente.
