La feria de videojuegos Gamescom de Colonia, Alemania, cerró ayer sus puertas tras cinco días de anuncios y novedades de las grandes empresas del sector, marcando un nuevo récord de visitantes.
El presidente del recinto ferial de Colonia, Gerald Böse, indicó que este año visitaron la muestra unas 345 mil personas, entre público especializado y aficionados, unas 10 mil más que en la edición anterior. “Los resultados han superado nuestras expectativas”, afirmó al término de la exhibición Böse.
El encuentro, que atrajo a unas 800 empresas de más de 40 países, estuvo centrado en esta edición en la presentación de nuevas secuelas para juegos clásicos, así como la puesta de largo de varios accesorios, entre los que dominaron las gafas de realidad virtual.
En la feria destacó la presentación de una serie de nuevos juegos para la Xbox One de Microsoft y la PlayStation 4 de Sony, que buscan explotar al máximo las capacidades de estas consolas, que ya llevan año y medio en el mercado.
Fueron presentados los títulos Scalebound, Quantum Break, Crackdown 3, la tercera temporada de Killer Instinct y The Rise of the Tomb Raider, aunque la mayoría no se comercializará hasta el otoño de 2016.
Microsoft avanzó asimismo que su nuevo sistema operativo, el Windows 10, estará a partir de noviembre disponible para la Xbox One, lo que seguirá difuminando las fronteras entre los videojuegos para ordenador y para consola. Sony mostró la nueva versión de sus gafas de realidad virtual llamadas Morpheus.
El país invitado en esta edición fue Reino Unido, que cuenta con un importante sector económico dedicado a los videojuegos.

