La diplomacia de Francia se puso el delantal y le toca de cocinero para defender la legendaria gastronomía francesa en el mundo frente a una competencia extranjera cada vez más fuerte.

Encargado del sector del turismo desde el último cambio de gobierno, el ministerio de Relaciones Exteriores multiplica las iniciativas, entre ellas prestar su sede para la presentación de la célebre guía gastronómica Michelini en febrero próximo u organizar cenas especiales en las embajadas francesas.

El 19 de marzo el ministerio pone en marcha “Goût de France/Good France”, una gran operación planetaria para probar la vitalidad y la diversidad de la gastronomía francesa, que figura en el patrimonio de la humanidad de la Unesco desde el año 2010.

La notoriedad de la cocina francesa se ve amenazada por la emergencia de otros países, como España, Escandinavia, Perú, y la influencia de guías como los “50 mejores restaurantes”.