Una exhibición de fósiles de insectos se inauguró el fin de semana en la ciudad de Chengdú, capital de la provincia suroccidental china de Sichuan.
La muestra, que durará un mes, fue organizada por el Museo del Insecto del Oeste de China y mostrará fósiles de hormigas, libélulas, escarabajos y abejas, entre otros, algunos de los cuales datan del periodo jurásico.
“La razón de la escasez de fósiles de insectos se debe a que su exoesqueleto no puede preservarse bien”, dijo el director del museo Zhao Li.
Algunos insectos fosilizados son diferentes a sus descendientes modernos, mientras que otros parecen casi iguales, añadió Zhao.
La muestra más valiosa de la exhibición es una hormiga fosilizada a la que se atribuyen 165 millones de años de antigüedad, unos 45 millones de años más antigua que el fósil de hormiga hallado por arqueólogos norteamericanos en la selva amazónica. “El fósil está bien preservado. Fue descubierto entre la caliza volcánica en el distrito de Ningcheng de la región autónoma de Mongolia Interior (en el norte de China)”, señaló Zhao.
El Museo del Insecto del Oeste de China es el mayor museo de esta índole en Asia y dispone de más de 400 mil especímenes de insectos de más de 40 países.
