Muchos espectadores buscan en el cine un escape a la cotidianidad. Historias que les hagan vivir interminables romances, apasionantes aventuras o momentos de diversión. Sin embargo, existe otro grupo que desea experiencias un poco más escalofriantes.
Títulos como El exorcista (1973) o Annabelle (2014) han amedrentado hasta a los más valientes, y llenado de gritos las salas de cine.
A pesar del atractivo que pueden generar estos largometrajes, son contadas las ocasiones en que se premia su trabajo y calidad. Es por eso que la revista Fangoria (1979) creó en 1992 los Fangoria Chainsaw Awards. Una premiación en la cual el terror es la estrella y el público tiene la oportunidad de elegir lo mejor, y lo peor, de este género durante el año.
Este diario tuvo la oportunidad de hablar con el jefe de redacción de la versión web de revista, Ken Hanley, sobre el género de terror en la actualidad y cómo ve su futuro.
¿Cuál cree que sea la clave para que una película de terror sea exitosa?
Eso depende de la definición de éxito. Si te refieres al éxito comercial, entonces la clave es estar siempre por delante. Nunca seguir una tendencia; hacer algo que nadie más está haciendo y que sea realmente aterrador, no hay que subestimarse. También funciona tener un distribuidor que te ayude a comercializar las películas. Si hablas del éxito crítico o creativo, la clave es el trabajo duro y el enfoque. Si piensas que tienes una visión aterradora, y estás dispuesto a poner el tiempo y esfuerzo, entonces no hay nada que te impida darle vida a esa pesadilla.
¿Por qué cree que el género del terror es marginado, en comparación con otros géneros?
Parte del motivo es que a algunas personas realmente no les gusta tener miedo, esto elimina automáticamente a un segmento de público. La otra parte es que cualquier cosa que requiera una imaginación sana, ya sea en animación u horror, o ciertas comedias, a menudo no se atienen con la historia o el personaje, lo cual no es del todo cierto.
¿Cuál es su opinión sobre el cine de terror hispano?
Creo que el cine de terror hispano es fantástico. Si nos fijamos en todos los cineastas con futuro en el género de terror, la mayoría de ellos provienen de culturas hispanas: Nacho Vigalondo, Juan Bayona, Fede Álvarez, Andrés Muschietti, F. Javier Gutiérrez, etc. Y la razón es porque estos son los cineastas que están haciendo cosas verdaderamente inspiradoras y emocionantes con su trabajo fuera del sistema de estudios, lo que les permite crecer y adaptarse con el género.
Personalmente, creo que El espinazo del diablo (2001), de Guillermo Del Toro, es una obra maestra, pero también me gusta bastante Los cronocrímenes (2007), de Nacho Vigalondo y Balada triste de trompeta, de Álex de la Iglesia (2010).
Por lo general, las secuelas en las películas de terror no tienen mucho éxito. ¿A qué se debe? ¿Podría mencionar alguna secuela que rompa esta regla?
Realmente no estoy de acuerdo con esta afirmación. No hay otro género que tenga un mayor número de franquicias como el horror. Ni acción ni drama ni de ciencia-ficción. El horror tiene tantas franquicias porque sus fans son leales a sus parámetros, y quieren ver que los cineastas produzcan sustos elaborados o escalofriantes. En términos de si son mejores que la película original, esa es una historia completamente diferente. Personalmente creo que hay muchas secuelas que son casi tan buenas como el original The Exorcist III (1990), de William Peter Blatty; Scream 2 (1997), de Wes Craven; Aliens (1986), de James Cameron, pero muy, muy pocos que son mejor que la original. Creo que tal vez Maniac Cop 2 (1990), de William Lustig; Wrong Turn 2 (2007), de Rob Schmidt, y, si cuenta, Dawn of the Dead (2004), de Zack Snyder.
¿Por qué decidieron incluir en los premios Fangoria una sección para las series de televisión?
Si bien el horror siempre ha tenido una pequeña presencia en la gran pantalla, que rara vez ha sido tan evidente como el aquí y ahora, la televisión realmente ha abrazado el género de terror en los últimos dos o tres años, y el público lo ha recibido bien. The Walking Dead ha batido casi todos los récords de televisión por cable, y mientras tanto True Detective y American Horror Story ahora están arraigados en la cultura pop. Es el motivo por el cual los Chainsaw Awards tomó en cuenta este mercado en desarrollo.
¿Cómo ve el futuro del horror en la televisión?
El futuro del horror en la televisión será, en su mayoría, adaptaciones o reinicios de historias de terror existentes como Bates Motel (2013), Hannibal (2013) y Evil Dead. En cuanto a la obra original, sin embargo, creo que el próximo gran éxito de terror será quien pueda encontrar una manera de hacer asequible a Cuentos de la cripta tipo antología de Netflix; Black Mirror (2011) ha conectado realmente con el público más joven, y debería servir de ejemplo para que el género de terror haga algo realmente terrorífico, maduro y con historias singulares.
¿Por qué cree que el tema de los zombies ha gustado tanto entre los espectadores?
No creo que guste tanto como la gente piensa. La mayor parte del éxito se debe a que el género zombie está ofreciendo una nueva perspectiva al medio. Antes de World War Z (2013) nunca había habido una película de zombies con esas proporciones. Con The Walking Dead nunca hubo una serie televisiva que estuviera tan dispuesta a matar a los personajes principales, sin previo aviso y a un ritmo tan frecuente.
No creo que la mayoría de los espectadores de The Walking Dead puedan nombrar 10 películas de zombies que se le vengan a la cabeza, o puedan recordar el zombie más repugnante del último episodio, más de un día o dos después de salir al aire. En otras palabras, no están viendo las películas de zombies por los zombies.
¿Cree que los ‘remakes’ son una prueba de que no hay nada nuevo que ofrecer o tienen algún valor añadido?
En realidad no tengo problemas con los remakes. No destruyen lo que ya existe, y en todo caso, pueden conducir una gran cantidad de espectadores más jóvenes para ver la cinta original. Y tampoco creo que los remakes son tan abundantes como la gente piensa. Los remakes y reinicios son aparentemente omnipresentes porque son propiedad de los estudios, y los estudios tienen la intención de sacar provecho de su propiedad, pero la mayoría del cine de horror que sale todos los años es independiente y completamente original.
¿Piensa que las películas de terror se han vuelto predecibles?
No. Si la gente cree que las películas de terror son predecibles, no están viendo las películas de terror correctas.
Drácula, Frankenstein, el Hombre lobo, son los monstruos clásicos, ¿ Cuáles cree que son los monstruos modernos?
Eso depende. Freddy Krueger, Jason Voorhees, Leatherface y Chucky son monstruos que prevalecen, pero no son creaciones contemporáneas. El último monstruo verdaderamente memorable fue Sam de Trick’r Treat (2007), de Michael Dougherty o el Pale Man de El laberinto del fauno (2006), de Guillermo Del Toro.
¿Qué director de cine ha hecho la mayor contribución al cine de terror?
Sin lugar a dudas Alfred Hitchcock. Hizo aceptable para las personas estar asustadas en el cine, y le dio al género la destreza técnica que merecía.
¿Algunos monstruos deben tomar un descanso?
No. Deberían cambiar las perspectivas. Es por eso que las películas en formato found footage (falso documental), las casas encantadas y las posesiones están despegando ahora: todos están ofreciendo nuevas miradas sobre una cosa vieja.
Los monstruos nunca dejarán de ser aterradores, pero cuando se convierten en algo familiar, hay que encontrar una manera de hacerlos espeluznantes otra vez.

