François Dupeyron , fallecido ayer, jueves, a los 65 años tras una larga enfermedad, era un cineasta francés interesado por los desvalidos, desde los soldados de la Primera Guerra Mundial a los excluidos, fueran kurdos o marginales de los suburbios.
Al margen del sistema del cine francés, lejos de las grandes producciones, François Dupeyron deja varios filmes sensibles y particulares, desde su primer largometraje, Drôle d'endroit pour une rencontre (1988), al último, Mon âme par toi guérie (2013), pasando por La chambre des officiers (El pabellón de los oficiales, 2001).
“Llegué al cine siendo un niño, porque era muy malo escribiendo”, afirmó en 2004 a Libération este oriundo de Tartas, que estudió cine en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos.
Pese a ello, el director escribió todos sus guiones, a menudo adaptaciones de libros, e incursionó incluso en la novela.
