La brisa el pasado sábado por la tarde no fue impedimento para que decenas de personas armaran sus casas de acampar frente al Observatorio Astronómico de la Universidad Tecnológica de Coclé.

El deseo de observar con tranquilidad y en familia detalles del universo era el objetivo de los participantes del tercer Astrocamping Verano 2015.

En medio de risas unos llenaban de aire sus camas inflables con máquinas especiales, mientras que otros hacían grandes esfuerzos para cimentar en el césped sus tiendas de acampar, a fin de que la brisa de la noche no les hiciera una mala jugada.

Cuando el reloj marcaba las 3:15 p.m., los rostros de más de uno denotaban ansiedad y entre murmullos se preguntaban: “¿Cuándo dará inicio la actividad?”.

La respuesta a esta interrogante no demoró en llegar, porque a los pocos minutos todos fueron llamados al salón de conferencias de este centro de estudios para la apertura del evento.

El doctor en astrofísica Rodney Delgado, director del Observatorio Astronómico de Panamá, dio las palabras de bienvenida, así como las indicaciones de cómo se desarrollarían las actividades.

Dejó claro que se harían observaciones solares y nocturnas, dependiendo del clima, pues en ese momento estaba un poco nublado el día, un panorama que cambió durante la noche y el segundo día de esta iniciativa.

Luego de la inauguración, la ansiedad de los presentes, de todas las edades, pasó al interés por ingresar a cada una de las presentaciones y talleres para entonces ir al área donde estaban ubicados los telescopios.

Papel, tablitas, goma y tijeras fueron algunos de los materiales utilizados en el taller Cometas estrelladas, una de las actividades con que se dio inicio al tercer Astrocamping Verano 2015, en la tierra del Cholo Victoriano Lorenzo.

Este fin de semana que acaba de pasar, 65 casas de acampar, de diferentes colores y variados tamaños, se apostaron frente al Observatorio Astronómico de la Universidad Tecnológica de Coclé, donde un centenar de aficionados a la astronomía iba dispuesto a disfrutar de las atracciones del universo.

Esta singular actividad reunió en su primera versión a 80 personas, en la segunda a 150 y este año asistieron poco más de 220 personas, comenta emocionado el doctor en astrofísica Rodney Delgado, director del Observatorio Astronómico.

EL DESARROLLO

Observaciones solares y nocturnas eran el plato fuerte para muchos de los asistentes.

En el apartado de las observaciones solares previstas para la tarde del sábado, no fue mucho lo que se pudo observar, ya que estaba nublado, solo se vieron algunas ráfagas del Sol, explicó Rafael Samaniego, divulgador científico del observatorio.

“Esperemos que en la noche todo cambie”, era la esperanza de un joven que había viajado desde la ciudad capital, mientras miraba por el lente de uno de los telescopios.

“Es la primera vez que vengo, pero he escuchado buenos comentarios”, contó una chica procedente de Santiago (Veraguas), luego de participar en el taller Pintando estrellas.

En el exterior de otro de los salones donde se dictaban los talleres, una fila esperaba para ingresar al show interactivo con el nuevo domo inflable del observatorio.

“Esta debe ser una de las partes más divertidas”, “es como un globo inflable… muy interesante”, “y parece que es pequeño, porque no pueden entrar tantas personas” eran algunos comentarios de los que esperaban en la larga fila.

Al ingresar a este domo, el protagonismo era de los planetas, pues se podían observar a través de un proyector que hacía las veces del universo. En medio de la oscuridad, todos en silencio escuchaban atentos las explicaciones que impartía el doctor Delgado.

La noche transcurrió con otros talleres como el de Fases de la Luna y Armar y desarmar telescopios, en este último los presentes podían llevar su propio instrumento de observación para practicar.

En otro punto del centro muchos esperaban por las observaciones nocturnas, y no fue hasta pasadas las 11:00 p.m. cuando el cielo finalmente se despejó y pudieron ver nebulosas, a Júpiter, a Saturno y a la Luna, entre otras atracciones estelares.

Para finalizar el Astrocamping Verano 2015, ayer domingo se inició con estiramientos y calentamientos del cuerpo, seguido de actividades como Eleva tus cometas por el cielo, que hizo feliz a muchos niños, ya que corrían con sus cometas coloridas por la cancha de fútbol mientras el Sol alumbraba sus rostros.

Además, en esta ocasión sí se lograron las observaciones solares, pues el astro rey estaba en su máximo esplendor y las llamaradas solares, ráfagas, entre otros, fueron visibles.