Unos 11 millones de menores pueden sufrir hambruna, enfermedad y efectos perniciosos en su desarrollo físico y mental a causa del fenómeno meteorológico El Niño, que este año es extremo y ya está causando sequía e inundaciones en vastas áreas de África, Asia y Latinoamérica.

“Las consecuencias podrían extenderse durante generaciones, a menos que las comunidades afectadas reciban apoyo”, denunció el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en un comunicado.

Sudamérica es una de las regiones del mundo más afectadas y mientras se puede experimentar inundaciones en algunas zonas del subcontinente, en otras pueden haber graves sequías.

La agencia de Naciones Unidas para la Infancia recuerda que más allá de los riesgos de muerte, El Niño puede provocar el aumento de enfermedades como la malaria, el dengue, la diarrea o el cólera, que son especialmente mortales entre la población infantil.