El magnate y precandidato presidencial estadounidense Donald Trump aprovechó este sábado para reirse de sí mismo durante su participación en uno de los programas de mayor audiencia de la televisión, que estuvo precedida de una fuerte polémica.

Trump, de 69 años, uno de los aspirantes republicanos a la Casa Blanca en los comicios del año próximo, fue anfitrión del programa Saturday Night Live (SNL), en la cadena NBC, que durante hora y media ofreció una visión cómica del empresario. El magnate se presentó con traje oscuro y varias corbatas de colores intensos, pero también vestido con chaqueta de cuero y lentes cuando representaba el papel de productor musical. Ya desde el comienzo dejó claro que era una “persona maravillosa”, un “tipo simpático” que aspira a llegar a la Casa Blanca, y solo estaban actuando como anfitrión de SNL porque no tenía “nada brillante que hacer”.