Miles de personas en el oeste de África que se infectaron con el virus del ébola, pero sobrevivieron, sufren problemas crónicos como dolor articular e inflamación ocular que puede provocar ceguera.

Los sobrevivientes del ébola que dejaron atrás uno de los peores brotes de la infección son propensos a sufrir otros problemas, dijeron expertos de la Organización Mundial de la Salud, que indicaron que el tema se está volviendo una “emergencia dentro de una emergencia”.

La mitad de los 13 mil sobrevivientes del virus ahora sufren problemas de articulaciones, y algunos padecen tanto dolor que no pueden trabajar.