¿La mejor comedia procede del dolor? ¿Y significa eso que los cómicos malignos son los más miserables de todos? Eso es lo que el cómico Kevin Pollack quería descubrir en su documental Misery Loves Comedy, que se estrenó en el Festival de Cine de Sundance.
El director dedicó la película a su amigo y mentor Robin Williams, que se suicidó el año pasado justo cuando Pollack terminaba el proyecto.
Williams no aparece en la película, aunque Pollack dijo que quería participar. Su trabajo en la serie de televisión The Crazy Ones le impidió unirse al reparto.
Pollack entrevistó a más de 60 cómicos, actores y gente divertida para determinar si la comedia requiere miseria, y descubrió que la respuesta es al mismo tiempo sí y no. “Solo creo que eres más gracioso cuando te sientes miserable”, dijo Jimmy Fallon. “Creo que al menos tienes que haber conocido la miseria”, dijo Mathew Perry. Incluso el ganador de dos Óscar Tom Hanks dijo que había pasado “54 años y medio viviendo en el auto del desprecio”.
“Todo el mundo ha sufrido de miseria”, dijo Pollack, es la “condición humana. Y el intérprete, el escritor o el cineasta o el actor deben encontrar una forma de articularla de una manera narrable o universal”.
SALAS
Lo que normalmente son tiendas de esquí, galerías de arte y tiendas en la calle principal de Park City ha sido transformado en salas para famosos durante el primer fin de semana del Festival de Cine de Sundance, donde los famosos se llenan de accesorios desde mochilas hasta botas.
Kevin Smith apareció en Park City Live, un complejo que incluye un espacio de conciertos donde actuará Iggy Azalea el sábado por la noche y el centro de cosmética Birchbox.
Los invitados estrella pueden recargar sus aparatos electrónicos y tomarse un café en el McDonald's más sofisticado.
Al lado, el Stella Artois Café sirve comida del Animal Restaurant, un local de moda en Los Ángeles. En el mismo complejo espera el club Tao. La suite Eddie Bauer incluye un rocódromo interior, mientras que la sala Chase Sapphire Preferred ofrece bebidas, comida y una oportunidad de probar la tecnología de realidad virtual Oculus. Para la semana que viene, los artistas se habrán ido y las cosas volverán a la normalidad.

