Ya sea que su plan es quedarse hoy en casa en compañía de sus seres queridos, o salir de su hogar, lo esencial es tener algo que hacer para recibir el Año Nuevo con un propósito claro.

Paraguas, vestido de baño, protector solar y flotadores. Estos son algunos de los implementos esenciales para el primer día de 2015 para la familia de María Gutiérrez, pues hoy tiene como destino un paseo a la playa.

Ya es una tradición que cada 1 de enero se den un chapuzón en la playa, dice la señora Gutiérrez, quien incluye en este periplo a sus dos niñas, a su esposo, además de algunos primos.

Ella está consciente de que al llegar a este lugar se encontrará con un caos, ya que muchos también tendrán hoy el mismo destino.

“Sé que nos encontraremos con dificultades, como no saber dónde estacionar el auto o dónde encontrar un lugar cómodo para colocar la hamaca, pero esto es parte del viaje. Luego de que logremos estas dos hazañas todo será paz y diversión”, expresa, mientras observa varias sandalias playeras en un almacén de la localidad y que de seguro una será elegida para este trip en el mar.

Pero hay otros que tienen planeado quedarse en su casa compartiendo con sus seres queridos. Este es el caso de Yajaira Grajales, quien prefiere estar en su hogar tranquila, compartiendo un buen almuerzo con su familia.

“De hecho, después del mediodía, es costumbre que me visiten algunos amigos. Definitivamente que esta es una fecha para compartir”, cuenta Grajales mientras escoge media docena de manzanas rojas en un supermercado.

OPINIONES DE EXPERTOS

Hoy lo que sobran son planes para llevar a cabo y así aprovechar el día libre, recalca el psicólogo Carlos Montenegro.

Algunos prefieren salir de casa para compartir con sus seres queridos en un ambiente distinto, opina.

Hay otros que se inclinan por estar en sus residencias, ya que prefieren iniciar el año en el calor de su hogar, añade.

En los últimos años también se preparan opciones combinadas, entre aquellos que unen estar un rato en su casa y luego hacer actividades fuera de ella, como por ejemplo ir al parque, a la playa y los que son creyentes de asistir a alguna ceremonia vinculada con su iglesia.

Es importante recordar que cada cultura adecua el evento que selecciona para celebrar el año nuevo, atendiendo sus necesidades y recursos, menciona el sociólogo Milciades Pinzón.

Lo ideal es comprender que el 1 de enero siempre ha sido una fecha mágica, que supone una ruptura dentro del calendario histórico y cultural de muchos, dice.

Así cada uno toma este día como una fiesta y la celebran de diferentes maneras, recalca Pinzón.

Esta festividad permite la unión del grupo familiar, en la medida que propicia el acercamiento de miembros que durante el año viven aislados geográfica o socialmente, sostiene.