ATRACCIÓN. Las miles de bombas que no estallaron durante la Guerra de Vietnam y que aún se cobran víctimas son hoy un reclamo para turistas, que fascinados observan cómo los artificieros las detonan para prevenir accidentes. “Empezamos con estos tours en 2012 y ya hemos tenido más de mil visitantes. Queremos que los turistas sean conscientes del problema de las miles de bombas que siguen sin estallar y causando víctimas”, explica Nguyen Thanh Phu, de la oenegé Project Renew.