Decenas de sobrevivientes del Holocausto encendieron ayer velas y colocaron flores en un paredón donde muchos de los presos fueron fusilados en Auschwitz en el 71er aniversario de la liberación de ese campo de concentración, que se ha convertido en el más potente símbolo del sufrimiento humano causado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Entretanto, varios líderes de diversos países en todo el mundo conmemoraban el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, así designado por Naciones Unidas.

El evento tuvo lugar en medio de advertencias de que el antisemitismo está resurgiendo en Europa, lo que ha llevado a algunos judíos a emigrar del continente.

Federica Mogherini, representante de la Unión Europea, dijo en un comunicado: “Debemos reconocer que más de 70 años después del Shoá, el antisemitismo sigue vivo en nuestra ‘civilizada’ Unión Europea”.