Expertos reunidos en la Exposición Universal de Milán (Italia) reclamaron una mayor investigación sobre el impacto ambiental que supone el consumo humano de medusas en lugares como Europa, donde no existe esa tradición.
El director de Ciencias agroalimentarias del Consejo Nacional de Investigación de Italia, Francesco Loreto, detalló que hay medusas que han formado parte de la dieta en otras culturas como algunas orientales. En forma de sushi o cocinadas con salsa o especias, también se pueden deshidratar o conservar en salazón.
En el mar Mediterráneo existe la Cotylorhiza tuberculata, también llamada medusa de huevo frito, que tiene incluso más interés para la medicina que para la gastronomía, según el responsable científico.
Las medusas “son todas tóxicas”, pero pueden perder las toxinas una vez que se tratan y se cocinan, como sucede con ciertas setas, aseguró el investigador.
