Una capa de invisibilidad real podría estar a solo cinco o 10 años de conseguirse, según investigadores que han hecho desaparecer un objeto pequeño con una forma arbitraria usando una capa ultradelgada.

En los últimos años, los científicos han seguido avanzando en el concepto de la capa de invisibilidad. Sin embargo, los diseños existentes tienen limitaciones significativas que los hacen poco manejables y poco adaptables a distintos entornos o bien se limitan a cubrir solo objetos muy pequeños.

En el nuevo estudio, los investigadores concibieron una capa muy parecida a la piel de apenas 80 nanómetros de grosor, lo que representa una milésima parte del grosor de un cabello humano, usando bloques de nanoantenas de oro en forma de ladrillo.

La “capa en forma de piel” puede ajustarse a la forma de un objeto tridimensional del tamaño de unas cuantas células biológicas y ocultarlo de la detección con luz visible, informaron ayer los investigadores en la revista estadounidense Science.

Aunque esta capa es de tamaño microscópico, los principios detrás de su tecnología deben permitir agrandarla para ocultar también objetos macroscópicos, dijo Xiang Zhang, profesor de la Universidad de California-Berkeley.

“Esta es la primera ocasión en que un objeto tridimensional con una forma arbitraria es ocultado de la luz visible”, indicó en una declaración Zhang, también director de la División de Ciencias de Materiales del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley del Departamento de Energía de Estados Unidos. “Nuestra capa ultradelgada ahora parece un abrigo. Es fácil de diseñar e implementar y es potencialmente agrandable para esconder objetos macroscópicos”.

Zhang dijo que “quizás estemos a cinco o 10 años de la elaboración práctica de una capa de invisibilidad en la vida real”. Las capas de invisibilidad podrían encontrar potenciales aplicaciones tecnológicas como en microscopios de alta resolución óptica y computadoras ópticas superrápidas.

A nivel microscópico, podrían ser valiosas para ocultar la composición detallada de componentes microelectrónicos o para fines de encriptación de seguridad.

A nivel macro, podrían ser útiles para exhibiciones en tercera dimensión.

“El hecho de que podamos hacer que una superficie curva parezca plana también significa que podemos hacer que una superficie plana parezca curva”, dijo Zhang. El investigador también señaló que con máscaras de piel metasuperficiales y ultradelgadas se podría hacer que desaparezcan arrugas, granos e incluso la grasa de la barriga.

La dispersión de la luz, sea visible, infrarroja, rayos X o de otro tipo, por su interacción con la materia es lo que nos permite detectar y observar objetos. Las reglas que rigen estas interacciones en los materiales naturales pueden ser burladas en los metamateriales cuyas propiedades ópticas surgen de su estructura física y no de su composición química.

La capa puede apagarse o encenderse con tan solo apagar la llamada polarización de las nanoantenas, añadió Zhang.