Hace tres años fue rescatada en un estacionamiento por el área de Tumba Muerto. Cuando está de buen humor, o con mucha hambre, te sigue y te busca como si fuera un perro. Su veterinario la califica como fuera de lo normal por su agilidad, su velocidad, su energía y por un poco de sana locura... De cariño le decimos la tortuga araña, ya que se trepa y se para en dos patas, a pesar de su pesado caparazón.