‘Osito’ llegó a sus vidas en enero de 2015 y desde entonces ha llenado su hogar con amor perruno. Es una criaturita amorosa, le encantan los niños, es juguetón, celoso de los que ama, no le gusta estar solo. Le gusta que lo bañen y come como todo un osito. Es la adoración de la casa y sus amos bendicen el día que lo conocieron y lo tienen como un hijo más.