Cuando Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas, ambos directores, leyeron la novela Dólares de arena, de Jean-Noël Pancrazi, un escritor francés que residió en Samaná (República Dominicana), sabían que debían llevarla a la pantalla grande.
Tomaron la obra como punto de partida para su guion sobre un triángulo amoroso en Dólares de arena y, de paso, como señala Guzmán, “profundizar más en nuestro conocimiento de Samaná y en la vida de los habitantes de la zona, tanto de los turistas como de los que viven en Samaná”.
Para los jóvenes lugareños, una chica y un chico, optaron por actores naturales, aunque para el rol de la extranjera de la que se enamora la muchacha integraron a una intérprete reconocida que no fuera de la isla.
Mientras avanzaban en el proyecto recordaron que habían leído que la actriz Geraldine Chaplin “era gran admiradora de Pancrazi, y se nos ocurrió proponérselo. Al conocernos, sentir su vitalidad y gran su entusiasmo y entrega, decidimos adaptar el guion para proponerle el papel protagónico”.
De Chaplin aprendieron tanto. “Como persona es maravillosa; a la película aporta una energía increíble y de su trabajo es impresionante todo lo que nos deja, desde su apertura a nuevos mecanismos de trabajo, vitalidad y, sobre todo, su entrega y dedicación”.
“Estamos convencidos de que la película abarca temas más complejos que solo la homosexualidad, ese es solo el contexto, más la migración, la migración inversa, las necesidades emocionales de personas muy diferentes y la soledad”, enumera.
“Cada vez es mayor la tolerancia, no solo con el tema de la homosexualidad, sino también con la migración en mi país”, añade. Opina que los intercambios culturales “generalmente son positivos. Si a esto le agregamos el fuerte apoyo que es para la economía. Así que el turismo es positivo. Aunque las relaciones humanas son complicadas, sean de un mismo lugar o no”.
Dólares de arena se presentará mañana 10 de abril a las 8:00 p.m. en el Teatro Nacional, y el martes 14, a las 5:30 p.m. en la sala 5 de Cinépolis Multiplaza.
