Con el verano, llegan los paseos al aire libre y se acentúan las ansias por lograr un buen bronceado.

Aunque tiene sus beneficios, la exposición al Sol también puede ocasionar efectos contraproducentes en la piel y debilitar el organismo.

La nutrición juega un papel importante en la época estival, afirma la nutricionista Carmen Montenegro, quien explica que algunos alimentos contienen nutrientes que pueden favorecer el bronceado y, a su vez, aportar la hidratación necesaria para sobrellevar los días soleados.

Lo que ocurre en la naturaleza pasa con necesidad, reza un dicho. Y es que según explica Montenegro, los frutos y vegetales resultan los comestibles ideales para contrarrestar los efectos nocivos del Sol.

Sin olvidar aplicarse el bloqueador, el consumo de frutas y agua durante la estación seca es necesario según la especialista, ya que durante este período también se tiende a transpirar de más.

EN BUSCA DEL COLOR

Para disipar la palidez adquirida durante la estación lluviosa, se puede optar por consumir alimentos ricos en betacaroteno.

Algunos frutos y hortalizas “de color amarillo oscuro o naranja”, como por ejemplo, zanahorias, melón, papaya y zapallo, favorecen el color y ayudan a conservarlo un poco más, dice Montenegro, quien explica que los carotenoides son pigmentos orgánicos que se encuentran de forma natural en algunas frutas y verduras.

Con ellos, otros comestibles del grupo de “verde oscuro”, como el brócoli, la espinaca y la mostaza, también son recomendables ingerir “antes de ir a la playa”, señala la experta.

Un artículo, difundido en 2014 por el diario español La Vanguardia, explica que este último conjunto también contiene carotenoides que favorecen la producción de melanina. “Es decir, que nos ayudarán a tomar un poco más de color y conservarlo por más tiempo”, dice la experta.

Para la nutricionista Carmen Montenegro, las frutas y vegetales juegan un papel importante durante la estación seca.

Además de su bajo aporte calórico, contienen agua para hidratar al organismo y nutrientes esenciales para conseguir un bronceado lozano.

Bajo el Sol, ya sea en la playa o en el campo, somos propensos a deshidratarnos y transpirar con mayor medida. Igualmente, al tomar Sol, es necesario cuidar la piel de los rayos ultravioletas, pues se sabe sobre sus riesgos para para la salud y la dermis.

Aunque algunos galenos coinciden en que el acto de tomar Sol es perjudicial, para muchos el astro sigue siendo sinónimo de verano y fuente de júbilo, porque ayuda a liberar endorfinas.

La dietista Montenegro explica que algunas frutas tropicales, como la sandía, naranja, piña y maracuyá, resultan hidratantes y versátiles para tomar al aire libre.

Asimismo, los extractos de fruta, como el agua de pipa, aportan pocas calorías al organismo y proveen de sales minerales apropiadas para liberar toxinas y recuperar los electrolitos perdidos al sudar, sin contar sus atributos antioxidantes que son de provecho para la piel durante los días de verano.

Explica la nutricionista que es ideal evitar los alimentos y bebidas ricas en sodio o procesados, pues aunque contribuyen con retener líquidos, al consumirse en exceso podrían acarrear consecuencias negativas como hipertensión arterial y problemas renales, por ejemplo.

PROVECHOS PARA LA PIEL

Los jugos naturales también resultan aliados durante la estación seca, por su alto contenido de agua y poca azúcar refinada. Igualmente, “son fáciles de transportar y de ingerir cuando se está bajo el Sol”, añade la especialista.

Quienes no acostumbran a comer frutas pueden optar por presentaciones creativas como duros, paletas o frosties, que refrescan y al mismo tiempo aportan un poco más de agua por estar congeladas, agrega Montenegro.

Entre la gran variedad de frutos que se encuentran en el istmo, la sandía sobresale por su alto contenido de agua, además de contar con licopeno, un pigmento de la familia de los caroteonides, encontrado principalmente en los frutos rojos.

Quiere decir que como la sandía otros frutos de color bermejo como el tomate y las fresas, por ejemplo, podrían proteger la piel del estrés oxidativo y los rayos ultravioletas.

Los cítricos, como la naranja y toronja, además de otras variedades como las moras, fresas y el kiwi, aportan vitamina C, conocida por su capacidad de aumentar el colágeno en el cuerpo y regenerar antioxidantes, informa el sitio web del Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon en Estados Unidos. También los frutos secos ricos en vitamina E, como nueces, maní y almendras, e incluso el aguacate, aportan antioxidantes y propiedades regenerativas a la piel.

Montenegro igualmente menciona otros ingredientes como el aceite de oliva y comestibles con contenido de omega 3, que contribuyen a hidratar y aportar una piel más saludable bajo los rayos del Sol.