Por primera vez en la historia, dos haces de protones colisionaron el miércoles a una energía de 13 TeV (teraelectronvoltios) en el interior del Gran Acelerador de Hadrones (LHC) del CERN, el Centro Europeo de Física de Partículas.
Cada haz de protones consiguió circular a una energía de 6.5 TeV, lo que permitió las colisiones a una energía de 13 TeV.
Estas primeras colisiones se realizaron para poder comprobar los sistemas que protegen al propio acelerador, a los imanes y a los detectores de las partículas que se desvían del haz, según explicó ayer el CERN en un comunicado.
Era clave que los test de seguridad se realizaran al mismo tiempo que los haces de protones circulaban y colisionaban entre ellos, para poder verificar cómo funcionan en condiciones reales.
Los choques se produjeron el miércoles por la noche y continuaron todo el día de ayer para realizar más pruebas de funcionamiento.
Estos test permitirán la puesta del LHC para que esté listo para que entren en funcionamiento los cuatro detectores: ALICE, ATLAS, CMS y LHCb.
Se espera que el acelerador vuelva a ponerse a funcionar a principios de junio y que los cuatro detectores recaben información y datos en ese momento.

