Combatir el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades, entre ellas la tuberculosis (TB), fue uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio convenidos en el año 2000 por las Naciones Unidas para alcanzar en 2015. Aunque se ha reducido el número de personas que contraen TB y su tasa de mortalidad ha bajado en 45% desde 1990, aún hay retos pendientes, como la resistencia que han desarrollado algunas cepas de la bacteria que la causa, Mycobacterium tuberculosis, y desarrollar nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento.

ESTUDIOS LOCALES

En el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat), en la Ciudad del Saber, un grupo de científicos estudia desde varios frentes la TB, que afecta más a la población penitenciaria y de escasos recursos. Algunos pacientes tienen además el virus del VIH.

En primer lugar, detalla el doctor Amador Goodridge, buscan conocer mejor las cepas de las bacterias que circulan en el país. Paralelamente, analizan el potencial de nuevos biomarcadores para mejorar el diagnóstico.

Dilcia Sambrano, estudiante de maestría en Microbiología ambiental, hizo una investigación con muestras de cepas sensibles de Mycobacterium tuberculosis (que no son multirresistentes a drogas) aportadas por el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social . Luego de extraerles el ADN, usó técnicas de genotipificación e implementó un método nuevo con secuencias repetitivas para crear una especie de código numérico (como un código de barra) para cada bacteria, el cual se puede compartir y comparar con el de las cepas de otros países.

El hallazgo principal de este trabajo, publicado en la Revista Americana de Medicina Tropical e Higiene en marzo de 2014, fue una alta biodiversidad de las bacterias, que se corresponde con la diversidad genética de la población panameña. “La literatura describe que esta bacteria se asocia con el perfil étnico de las personas. Las bacterias crean una asociación con el hospedero y, dependiendo de su patogenicidad, algunas son más eficientes, causando más enfermedad en asiáticos que en africanos”, detalla como ejemplo Goodridge.

En esa misma línea, proyectan ampliar este trabajo en todo el país. Para ello han entablado una alianza con el Laboratorio Central de Referencia, afiliado al Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud, y se están haciendo las gestiones correspondientes.

BIOMARCADORES

Normalmente, en el diagnóstico de la TB se usan técnicas que demoran o son poco sensibles, como el frotis y el cultivo de esputo. El grupo de Indicasat estudia nuevos biomarcadores, que son metabolitos o moléculas de la bacteria y del hospedero que se pueden medir en sangre o en el aliento, para poder diagnosticar la enfermedad más temprano.

“Estamos investigando la respuesta de anticuerpos durante la TB para entender si podemos identificar y usar uno de estos anticuerpos como target para una prueba diagnóstica como las de embarazo (tipo stick o varita)”, expresa Goodridge.

Añade el investigador que tradicionalmente la comunidad científica ha estudiado la TB desde un punto de vista de “células que se comen la bacteria”, pero se han analizado muy poco las células que secretan anticuerpos para combatir la TB. Y la bacteria M. tuberculosis tiene mecanismos de evasión; a medida que va creciendo, va secretando sustancias para desviar los anticuerpos.

Ciara Ordóñez, licenciada en Microbiología con énfasis en Parasitología, cursa el doctorado de Biotecnología en Indicasat. Ella se ha enfocado en las interacciones celulares para investigar la respuesta inmune durante la TB. Trabajando in vitro con ratones, ha extraído células primarias y las ha expuesto a componentes de la bacteria para ver cómo estas células responden y así identificar algunas moléculas que se puedan medir para diagnosticar la enfermedad.

“Hay anticuerpos poco explorados que se expresan durante la enfermedad y que podrían servir para una prueba diagnóstica o para algún tratamiento de TB en pacientes que ya han sido diagnosticados”, explica. “Hemos tenido resultados atractivos e interesantes y estamos tratando de extrapolarlo a un modelo animal”.

Al final de este estudio, esperan poder comprender cómo la bacteria evade los anticuerpos, los induce para su beneficio, o para que pueda ser eliminada.

“El modelo toma su tiempo para estandarizar los procesos, la inoculación, que se dé la infección, recuperar tejidos, hacer tinciones, cómo se cuentan las células, etc. Estamos en la fase primaria de estandarizar los protocolos. Esperamos que podamos medir lo que se secreta de las diferentes células y poder hacer algún tipo de relación”.

El médico Musharaf Tarajia, también estudiante del doctorado en Biotecnología de Indicasat, en colaboración con personal del hospital Santo Tomás y del complejo de la CSS, participó en un estudio sobre la adenosina deaminasa, una enzima secretada por los glóbulos blancos durante la TB pleural. En este trabajo describieron un caso clínico inusual en un prisionero diagnosticado con meningitis causada por TB.

“El paciente sobrevivió porque las pruebas fueron rápidas y se le dio una terapia. Uno de cada dos pacientes con esta enfermedad se muere o queda con secuelas neurológicas, pero con un diagnóstico rápido, el paciente puede salvarse y con muy pocas secuelas”, resalta Tarajia.

Los hallazgos del estudio, titulado Enzymatic and endpoint methods yield comparable adenosine deaminase activity in pleural fluid samples, fueron publicados en la revista Lancet en octubre de 2014.

TB LATENTE

La TB afecta principalmente los pulmones. Cuando un enfermo de TB pulmonar tose, estornuda o escupe, expulsa los bacilos al aire y otras personas se pueden infectar. Algunas personas pueden tener la bacteria pero no presentar síntomas, es decir, tienen tuberculosis latente. Ellos tienen 10% de riesgo de enfermar de TB durante sus vidas, pero si es alguien con un sistema inmunitario comprometido (infectados por el VIH, pacientes con desnutrición, diabetes, etc.), el riesgo es mayor.

Goodridge señala que un paciente asintomático no tiene mayor riesgo para la salud pública, pero con el pasar de los años, si su sistema inmune se debilita por estrés, situaciones laborales, etc. eso puede provocar que la TB se desarrolle. Por eso es importante saber quiénes tienen la enfermedad latente para darles recomendaciones y seguimiento.

Con ese fin, Dilcia Sambrano está iniciando otro estudio sobre la infección latente de TB, con la cual busca identificar a funcionarios de salud que hayan sido expuestos a la bacteria, usando el biomarcador interferón gamma. Este trabajo se haría en colaboración con el Programa Regional de Control de Tuberculosis del Ministerio de Salud en la provincia de Colón, con el personal de salud del Complejo Hospitalario Manuel Amador Guerrero de la CSS, centros de salud y policlínicas de esa provincia.

DATOS DE LA OMS

MORTALIDAD.

En el mundo, la tuberculosis (TB) es la segunda causa de mortalidad, después del sida, causada por un agente infeccioso, y es la causa principal de muerte de los infectados por el VIH.

La RESISTENCIA a los fármacos antituberculosos es un problema. La TB multirresistente es causada por una cepa que no responde al tratamiento por lo menos con isoniazida y rifampicina.