En los últimos meses se han vuelto cada vez más frecuentes las visitas de celebridades internacionales a Cuba, quienes llegan para comprobar in situ los atractivos de una isla otrora “prohibida” y ahora abierta al mundo tras el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos en julio pasado.
En las últimas semanas, los habaneros han visto caminar por sus calles a más estrellas de la música y el deporte mundial que en los últimos 50 años, un entusiasmo que no ha hecho más que empezar según pronostican los cubanos, optimistas y hasta incrédulos ante la afluencia de famosos como Mick Jagger y Katy Perry, los últimos en apuntarse a la tendencia.
La cantante estadounidense hizo un alto a mediados de este mes en su gira “The Prismatic World Tour” por Latinoamérica, para visitar La Habana -no una, sino dos veces- y sorprender a los habituales del popular centro cultural y de ocio Fábrica de Arte Cubano, destino casi obligado de quienes llegan a la capital cubana.
Perry incluyó en su recorrido una visita a la compañía infantil de teatro La Colmenita y un encuentro con la sexóloga Mariela Castro, hija del presidente cubano Raúl Castro e impulsora de campañas contra la homofobia en la isla comunista, con quien la artista departió en un bar privado.
Este pasado viernes, la cantante divulgó algunas de sus fotos de su paso por Cuba en Instagram, que acompañó con un entusiasta texto sobre sus impresiones sobre la isla: “Yo vi los colores en Cuba. ¡Nunca seré la misma!”, señaló Perry.
La visita de la intérprete de Roar fue ampliamente cubierta por la prensa estatal y mediante la que también se conoció de la estancia en Cuba el martes 13 de octubre de uno de los mejores boxeadores de la historia, el estadounidense Floyd Mayweather.

