Es una cacería y, como tal, el primer paso es la observación silenciosa mientras el objetivo se mueve a sus anchas y con naturalidad. En este caso, la presa es una idea o un concepto, que luego tendrá un fin.

Se trata del coolhunting, algo que el bloguero de moda Mauricio Herrera Barría define como “la cacería de tendencias sociales, culturales, económicas y filosóficas que se encuentran en cierto momento en la sociedad para, con ellas, poder definir las herramientas para crear planes de negocios, mercado y tendencias”.

Esas tendencias, explica Herrera Barría, se refieren al diseño de modas, industrial o de interiores.

Existen consultoras que se encargan de este trabajo y, para ello, requieren de los coolhunters.

¿Qué hace un coolhunter? La revista Marie-Claire, en su glosario de moda, lo define así: “Un ‘coolhunter’ recolecta información y analiza diferentes tipos de estereotipos, siendo de vital importancia el conocimiento de las tendencias y de las novedades para poder dar una idea clara. Las calles e internet son las principales fuentes de las que beben estos profesionales”.

En el campo exclusivo de la moda, hay agencias que se encargan de este trabajo, como People’s Revolutions, de la estadounidense Kelly Cutrone, pero también existen blogs que funcionan como referentes, por el conocimiento con el que cuentan sus autores, de acuerdo con Herrera Barría.

Ejemplo de ello son los blogs de Adam Katz Sinding Le 21ème (le21eme.com), y el de Tommy Ton (www.tommyton.com).