El jefe del equipo antropológico español de la Universidad de Jaén, Miguel Botella, señaló que los estudios mostraron los restos del deterioro causado por la propagación del tumor maligno en los huesos de una mujer.
Subrayó que el estado del esqueleto indica también que la mujer pertenecía a una clase alta de la antigua ciudad de Elefantina, y que quizás su enfermedad le impidió desempeñar todo tipo de labores.
No obstante, se refleja que ella recibió toda la atención y los cuidados necesarios hasta su fallecimiento.
El jefe de la misión española, Alejandro Jiménez, recordó que su equipo inició sus trabajos en Qoba al Haua, en el año 2008, periodo durante el cual ha estudiado los detalles de la vida diaria y los ritos funerarios de los gobernantes de Elefantina y sus familias.
Jiménez se negó a hacer declaraciones sobre el descubrimiento, a la espera de una rueda de prensa convocada por su equipo en España el viernes 27 de marzo.
