Australia esperaba lluvias para refrescarse del calor de las últimas semanas, pero escasean, con un clima más seco y cálido que aumenta la vulnerabilidad a los incendios forestales.
Desde noviembre, el país sufre incendios que causaron nueve muertos y arrasaron cientos de viviendas. En Australia Meridional, varios testigos describieron “escenas apocalípticas”, y en el estado colindante de Australia Occidental los habitantes hablan de “infierno”.
El riesgo de fuego aumenta con la subida de las temperaturas y la bajada de las precipitaciones en el sur. Tres de los cinco años más cálidos registrados en Australia fueron los últimos, dijo la Oficina de Meteorología.
