AUSTIN HERNÁNDEZ

HORA CUMBRE

Olas desquiciadas e inquietas que revientan sus voces al aire, tragando veleros en la lejanía con la puesta reposando en mis ojos y el océano con lenguas extrañas murmurando bajo mis pies.

Hora cumbre que se detiene al roce del atardecer con gaviotas que se perfilan en un cielo vestido de naranja y la opaca mirada del horizonte recostado en el seno de la brisa.

Tarde perfecta en su plenitud con atrevidos vientos susurrando versos de crepúsculos perpetuos

a tenue voz tras mis espaldas, mientras la distante montaña recorre por mis pupilas su inmensidad.

Veo las calles tornar añiles, sombras posarse sobre el parque, niños con sus travesuras romper espacios, siluetas con andar lentas de ancianos y cientos de golondrinas retornar sobre los contornos del ocaso.

ARGEL OCAMPO

SONRISA

Si con tu sonrisa se ilumina el día, por mí que no exista la noche.

Por esa sonrisa no importa el tiempo en la espera

y pasan las horas.

Y con los ojos abiertos o cerrados, tu sonrisa la contemplo cuando duermo, cuando despierto,

cuando trabajo y no descanso.

Tu sonrisa con vida, con autoridad que cambia y decide que inspira y enamora, sonrisa de novia hermosa que me guía a perderme y a deleitarme

en no encontrar de ella salida.

(Envíe sus cuentos cortos o poemas a la dirección: vivir+@prensa.com).