Un grupo español de científicos ha determinado las causas moleculares de la recuperación del sistema vestibular, el que permite el equilibrio, considerado el sexto sentido, en casos de tóxicos que afectan al oído (ototoxicidad).

Según el investigador de la Universidad de Barcelona Jordi Llorens, uno de los resultados principales del trabajo es que “se ha podido observar que los síntomas de pérdida de la función vestibular aparecen antes de que tenga lugar la muerte de las células ciliadas (...). Hemos visto que, previamente, se produce una desconexión entre las células ciliadas y los terminales neuronales, y hemos podido mostrar cómo esta desconexión es, en buena parte, reparable”.

Las causas de ototoxicidad son los antibióticos de la familia de los aminoglucósidos, como la estreptomicina, o productos anticancerosos como el cisplatino. Los médicos sabían que la exposición a estos compuestos causa la muerte de las células ciliadas, que son células sensoriales y transductores encargados de detectar el movimiento y transformarlo en una señal nerviosa. Los estudiosos observaron que tras la muerte de las ciliadas había una recuperación funcional solo después de eliminar el agente tóxico.