ROPA. El vestido que escogen las estrellas para ir al Óscar puede impulsar o arruinar una carrera. Lupita Nyong’o, por ejemplo, se convirtió en un ícono de moda y logró millonarios contratos publicitarios gracias al estilismo azul cielo de Prada que lució en 2014, año en el que ganó un Óscar.