Una aplicación o app para teléfonos inteligentes permitió a investigadores estadounidenses arrojar luz sobre los hábitos del sueño en el mundo y precisar el papel jugado por las presiones de la sociedad y los ritmos biológicos, según un estudio difundido el viernes.
Los científicos identificaron cómo la edad, el sexo y la cantidad de luz natural a la cual un ser humano se ve expuesto afectan la duración del sueño en 100 países y determinan cuándo las personas se acuestan y despiertan. Estos trabajos, publicados en la revista Science Advances, permitieron demostrar cómo las presiones de la vida social afectan los ritmos circadianos, el reloj interno de las personas, fundamentalmente a la hora de ir a la cama.
“Parecería que la sociedad y sus estímulos determinan sobre todo la hora de acostarse y que el reloj interno del cuerpo fija la hora de despertar”, aun si las obligaciones profesionales, los hijos y la escuela también juegan un papel, explicó Daniel Forger, un matemático de la Universidad de Michigan, coautor de la investigación.
El déficit de sueño está por otra parte ligado a la hora en que uno se acuesta, agregó. Estos mismos científicos utilizaron la aplicación gratuita para teléfono móvil “Entrain”, que lanzaron en 2014, para ayudar a viajeros a adaptarse a las diferencias horarias, lo que les permitió recoger numerosos datos sobre los hábitos del sueño de miles de personas en distintos países. “Entrain” es un programa personalizado de exposición a la luz para ayudar a adaptarse rápidamente a un nuevo huso horario actuando sobre los ritmos circadianos.
