El artista y disidente chino Ai Weiwei reivindica las raíces culturales de su país a través de las 12 esculturas de bronce reunidas en “Circle of Animals. Zodiac Heads”, una exposición inédita en España que se inauguró ayer en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) de Málaga.

Las figuras, de más de tres metros de altura, representan los 12 animales del zodiaco chino y se inspiran en la que estuvo instalada en la fuente-reloj del palacio de verano Yuaming Yuan, destruido y saqueado durante la Segunda Guerra del Opio (1856-1860).

Siguiendo las indicaciones del artista, las esculturas se han distribuido en la sala en una disposición circular, como la que tuvieron en ese edificio.

La exposición comenzó a gestarse mucho antes de que concluyera el arresto domiciliario impuesto a Weiwei, a quien el Gobierno chino le devolvió su pasaporte el pasado 22 de julio.

“La materia prima fundamental de su trabajo son las ideas, un hecho recurrente en el arte de los siglos XX y XXI, pero cuando las ideas ponen en peligro la libertad individual, ese nivel de compromiso que tanto se demanda en los ambientes intelectuales adquiere una dimensión diferente”, afirmó en la presentación el director del CAC Málaga, Fernando Francés.

Aunque la “gran obsesión” de Weiwei en los últimos años ha sido reclamar la democracia en su país, en su obra hay otros temas como “el imperialismo, el poder, la lucha de clases o la redistribución de la riqueza”.

“Su obra tiene que ver con los orígenes clásicos de la conciencia china. Está en contra del régimen político actual y reclama los orígenes del Estado político chino y la idiosincrasia china, y entiende que la situación política tiene que cambiar, pero según la identidad original china”, agregó Francés.