La Fiscalía de Tokio ha acusado formalmente de un delito de distribución de material obsceno a la artista japonesa Megumi Igarashi, conocida como la “artista de la vagina”, detenida el pasado 3 de diciembre por exhibir esculturas de sus genitales en una galería de la capital.
La escultora y artista gráfica, de 42 años, fue retenida durante 21 días antes de ser acusada formalmente, según informó ayer la edición digital del diario Asahi.
El código penal japonés prohíbe la distribución de materiales “obscenos”, aunque no incluye una definición exacta de esta categoría.
De ser declarada culpable, la artista podría ser condenada a una pena de hasta dos años de prisión o multada con 2.5 millones de yenes (20 mil 770 dólares).
