Un grupo de 14 jóvenes y adultos con síndrome de Down lleva a las tablas la segunda obra teatral inclusiva panameña ‘Sin tu cariño’, que se presentará desde hoy hasta el 30 de abril en el teatro En Círculo.

La obra, dirigida por Hannia Woodman, busca transmitir varios mensajes sociales, entre ellos mostrar que las personas con síndrome de Down tienen capacidades y habilidades como cualquier otra.

Catorce chicos con síndrome de Down van llegando poco a poco al Teatro En Círculo. Lo primero que hacen es saludar con abrazos y besos a quien se encuentren en su camino. Sonrisas van y vienen. El buen ambiente reina en la sala.

Todos están ansiosos por empezar la tarea diaria que realizan desde enero a la misma hora: ensayar para Sin tu cariño, la segunda obra inclusiva presentada en el país por la Asociación de Padres y Amigos de Personas con Síndrome Down (Down Panamá) y la Asociación de Teatro En Círculo.

Con emoción no paran de contar sobre los roles que tendrán y tampoco dejan de tararear la letra de Decisiones y Buscando guayaba, dos de las nueve canciones de Rubén Blades que tendrá el musical.

“Yo soy Ana Paola, la que hace el protagónico de la obra”, dice María José Paiz Arias, quien debutó en 2014 también en el papel central en la obra La Cucarachita Mandinga.

“Yo soy el borracho en Pedro Navaja [otra canción del musical]”, menciona José Gregorio Palma, levantando su dedo índice.

El amor y el compañerismo se toman el lugar. Todos están listos para demostrar sus habilidades en el escenario con Sin tu cariño.

Esta obra encierra dos historias de amor, comparte la directora del musical Hannia Woodman.

La primera es de una chica que pertenece a una familia adinerada, interpretada por María José, quien se enamora de un joven, protagonizado por Francisco Hoo, que con sacrificio ha logrado graduarse de chef. Sus padres se oponen a esta relación por la diferencia económica y por la condición que comparten: ambos tienen síndrome de Down.

Sus progenitores piensan que no podrán llevar adelante un compromiso de pareja, resalta.

Esta pieza teatral tiene como objetivo darle la oportunidad a los chicos con síndrome de Down de demostrar sus capacidades y habilidades en la sociedad como cualquier otra persona, resalta Woodman.

María José y Francisco, después de dos horas de ensayo, aseguran que sus papeles son difíciles, pero no imposibles y que ellos en la vida real jamás discriminarían a otras personas que tengan alguna condición especial.

La segunda historia la interpretan Antonella Manzotti y José De Gracia Luzcando, y trata de dos jóvenes con Down que son capaces de llevar su relación adelante.

Para Alfredo Hodrivo, director musical, y Meli Moreno, encargada de la coreografía de la obra, los chicos tienen un nivel alto de desenvolvimiento en el escenario en comparación con la primera obra La Cucarachita Mandinga.

Esta historia de inclusión social se presentará desde hoy 21 de abril hasta el 30 de abril a las 8:00 p.m. en el Teatro En Círculo.