SOCIEDAD, ARQUITECTURA

Este año Panamá se sumó a las caminatas “Jane’s Walk”, tras cinco recorridos ideados para redescubrir la ciudad y rememorar las historias que la componen.

Los periplos, que se iniciaron en el año 2007 en Toronto, Canadá, conmemoran a la activista de ese país Jane Jacobs, una defensora de los espacios públicos urbanos.

La mañana del pasado 25 de julio resultó memorable.

El cielo despejado y el resplandor impetuoso profetizaban un día soleado. Era sábado, pero el ruido de los automóviles, prestos a consumar alguna diligencia o apurados por arribar precoz al sitio de trabajo, rompía con la modorra del fin de semana.

Un pequeño grupo, entretanto, se formaba en las inmediaciones del corregimiento de San Francisco.

Capelos, zapatillas y cámaras destacaban sobre atavíos ligeros, dejando en evidencia que se trataba de un colectivo caminante.

Aquella sospecha fue confirmada minutos después, tras elevarse sobre la acera de la calle 50 el emblema del evento.

Se trataba de una caminata “Jane’s Walk”, que en su tercera versión realizaría un recorrido por algunas galerías de arte presentes en ese barrio.

La actividad, anunciada en redes sociales para las 9:30 a.m., congregó a una cincuentena de personas atraídas quizás por la propuesta de “ser turistas en su propia ciudad”.

Con esa misma premisa, Pablo Ruesga y Mara Wolf, líderes en este itinerario, iniciaron en punto el periplo por la zona.

El corregimiento de San Francisco, bautizado en honor a la imagen del santo encontrada en la playa adyacente a la iglesia San Francisco de la Caleta, es un área boyante de la capital istmeña.

Comercios, restaurantes, bancos, residenciales viejos y rascacielos confluyen en esta zona fundada por el presidente Belisario Porras a mediados de la década de 1920.

El trayecto encabezado por Ruesga se inició en la calle 77 este, rumbo hacia la galería Arteconsult.

Sin embargo, la ruta también tenía otro propósito, que antes de arribar al primer destino fue desvelado por el guía a los presentes.