Centroamérica y México tienen una vasta experiencia en el manejo de las radios, administradas por las comunidades y escuelas, como medios que juegan un rol decisivo en el desarrollo de los poblados rurales e indígenas.

Aunque en Panamá no contamos con este tipo de medios (cuya programación serviría para educar, instruir, informar y facilitar la comunicación de manera bilingüe), hay programas que se transmiten los fines de semana desde Metetí, David y la ciudad de Panamá que tienen una alta sintonía en los territorios indígenas, pues permiten un acercamiento con esas comunidades.

Parte de su éxito se basa en que difunden los proyectos gubernamentales, los congresos y los consejos indígenas, así como la cultura de otros pueblos hermanos.

Lo cierto es que el breve espacio para informar de los asuntos que les atañe a estos panameños, los expone en cambio a las noticias, anuncios publicitarios y comentarios políticos propios de las ciudades.

Esta falta de equidad se cuestiona, tanto en nuestro país como en el extranjero, porque invisibiliza su carácter social y limita el fortalecimiento de la identidad, necesidades y aspiraciones indígenas.

En cambio, una radio comunitaria, comprometida con la sociedad, promotora de los derechos, deberes y de la diversidad cultural, permitiría que los indígenas mejoraran su calidad de vida, participando en los programas y proyectos que se ejecutan en su entorno. Además instalaría capacidades, generaría multiplicadores sociales y cohesionaría a las comunidades.

Conociendo esos beneficios, nos resta entonces articular esfuerzos entre autoridades gubernamentales, congresos y consejos indígenas, y la sociedad civil para solicitar frecuencias y buscar los mecanismos de participación efectiva a fin de implementar este tipo de radio dirigida a los pobladores de los territorios indígenas.

Para ello, antes hay que buscar sitios estratégicos y asegurar una buena administración por parte de las escuelas y las comunidades, porque la comunicación y la información con identidad es un derecho que tenemos todos los indígenas de Panamá.