El pasado 12 de diciembre el diario La Estrella de Panamá insertó en su edición de ese día un didáctico y orientador estudio del connotado constitucionalista panameño, Dr. Carlos Bolívar Pedreschi, titulado Hacia un Nuevo Orden Constitucional.

Ante el colapso de nuestras instituciones y la rampante corrupción que impera en el país, las reflexiones vertidas en este ensayo por el Dr. Pedreschi son como agua de primavera ante el debate que la ciudadanía debe realizar para establecer las propuestas más apremiantes que el país requiere.

Los puntuales señalamientos y propuestas del Dr. Pedreschi deben servir como una guía didáctica para jóvenes y adultos, políticos y ciudadanos en general ante la necesidad que confronta la sociedad panameña de darse un nuevo orden constitucional.

Profundo conocedor de los asuntos constitucionales y políticos, el Dr. Pedreschi alerta al lector y le previene del error de esperar de una nueva Constitución la solución de los problemas básicos que las sociedades confrontan. Como bien lo señala el dotor Pedreschi: “En todos los Estados del mundo son los gobiernos y no las Constituciones los que construyen o no carreteras, puentes, hospitales, acueductos y los que llevan o no agua potable a las poblaciones que las necesitan”.

Unido a la reflexión que precede, el Dr. Pedreschi advierte tambien que: “Los ciudadanos y nunca las Constituciones son los únicos responsables de escoger gobernantes buenos o malos, honestos o deshonestos. Las Constituciones no votan”.

Realmente, son muchas las enseñanzas prácticas que el Dr. Pedreschi nos regala en relación con el tema que analiza. Tambien enseña al lector que no hay relación alguna de causa o efecto entre el medio que se elija para producir una nueva Constitución y el contenido de ésta. Sobre este punto tan polémico, el Dr. Pedreschi me deja bajo la impresión de que él no se siente comprometido con ningún medio en particular. Para él lo importante es asegurar un buen contenido.

Luego de muchas didácticas y oportunas observaciones, hijas de su conocida consagración al estudio y enseñanza de los fenómenos constitucionales y políticos, el Dr. Pedreschi propone, en la parte final de su ensayo, los principios que, a su juicio, deben definir el nuevo ordenamiento constitucional panameño. Entre éstos, él sugiere los siguientes:

“Se declaran imprescriptible las acciones penales y civiles en los siguientes delitos: peculado, corrupción de servidores públicos, fraudes en actos de contratación pública, concusión, exacción, narcotráfico, violación de menores, terrorismo, violación de derechos humanos y delitos electorales”.

“Se prohíbe la prueba idónea y cualquier otro privilegio procesal que impide al Ministerio Público iniciar y terminar sus investigaciones penales”. Con toda seguridad, en este principio que propone el Dr. Pedreschi estaba incluyendo también el famoso y nefasto fuero penal electoral.

“Las personas condenadas por delitos contra patrimonios públicos no podrán ejercer, de por vida, cargos públicos, ni cargos de elección popular”. En estos términos el doctor Pedreschi propone la denominada muerte civil en la nueva Constitucion panameña.

La participación de un diputado en la promoción o ejecución de obras públicas con fondos asignados al Órgano Legislativo será causal para la pérdida de su curul”.

Felicito al presidente Laurentino Cortizo por su oportuna y acertada decisión de retirar el proyecto de reformas que está en la Asamblea Nacional, con el propósito de iniciar un amplio diálogo nacional moderado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Tengo fe, en que, inspirados en los históricos acuerdos de Bambito y Coronado, una muy amplia e inclusiva discusión en la sociedad panameña resultará en el nuevo orden constitucional que la mayoria de los panameños desean y que el Dr. Pedreschi ha comentado con la lucidez y responsabilidad que lo distinguen.

Recomiendo que este estudio del Dr. Pedreschi sea difundido para su lectura y discusión en todas las universidades, para que los jóvenes y la cuidadania en general se ilustren de su contenido e importancia.

El autor es empresario